En la práctica diaria en una clínica dental nos encontramos con muchas preguntas y una de las más frecuentes es ésta.
Cuando le dices a unos padres que su niño necesita ortodoncia muchos te dicen: »pero habrá que esperar a que cambie todos los dientes, todavía es muy pequeño…»

Voy a intentar explicar por qué hay que colocar aparatos de ortodoncia cuando todavía hay dientes de leche en la boca y que muchas veces es muy importante hacerlo cuanto antes.

Los dientes pueden estar mal colocados de muchas formas. Unas dependen únicamente de los dientes y otras dependen de la forma y posición de los huesos donde están los dientes: el maxilar y la mandíbula.

Hay muchas formas de maloclusión (mal posicionamiento de los dientes) y muchas causas que las pueden producir, por ejemplo: Os acordáis de Felipe, el amigo de Mafalda? Eso es lo que los dentistas llaman clase ll con resalte y sobremordida. Se puede deber a:
-1. Que se tenga el maxilar muy grande
-2 .Que el maxilar tenga un tamaño normal pero esté adelantado
-3. Que la mandíbula sea muy pequeña
-4. Que la mandíbula tenga un tamaño normal pero esté atrasada…

Si la causa es alguna de éstas hay que tratarla cuando el niño está creciendo, para poder modificar el crecimiento de esos huesos: estimular el crecimiento de la mandíbula o frenar el crecimiento del maxilar…lo que el especialista haya decidido después de hacer un estudio.

Y hay muchas maloclusiones distintas con muchas causas posibles.
Si el problema es esquelético y no se trata antes de que termine el crecimiento tendrá una solución más complicada, incluso quirúrgica en algunos casos.
El no tratar a tiempo estos problemas puede producir alteraciones en la forma de masticar, de respirar y en la estética de nuestro hijo cuando sea adulto.

En resumen: la ortodoncia es un tratamiento importante no sólo desde el punto de vista de la estética, de que un diente este girado o torcido, sino también de la salud y ayuda a un correcto crecimiento de la cara y del aparato fonatorio y masticatorio.