Hoy se celebra el Día Mundial del Corazón, y con este post, quería concienciaros de la importancia de una buena salud bucal.

En los más de 10 años de experiencia como higienista dental, me he dado cuenta , de que la mayoría de la gente, sólo acude al dentista cuando tiene algún dolor o molestia, pero es muy importante saber que una buena salud general empieza por la boca.

Todavía hay mucho trabajo por hacer en la motivación de los pacientes, para mantener una buena salud dental, y no solo por cuestiones estéticas o de funcionalidad. Las enfermedades periodontales son de las más comunes en el ser humano, y los estudios científicos de los últimos años, constatan que éstas enfermedades, incrementan el riesgo de padecer ciertas patologías, como accidentes cardiovasculares, enfermedades pulmonares, complicaciones en diabéticos y también durante el embarazo, aumentando el riesgo de un parto prematuro.

La periodontitis es una inflamación crónica de las encías, causada por bacterias, estos componentes inflamatorios y dichas bacterias, se van liberando en el torrente sanguíneo y depositándose en diferentes órganos del cuerpo, pudiendo acarrear implicaciones en la salud del paciente. Los pacientes con enfermedad periodontal, tienen más riesgo de sufrir un episodio coronario, por la tanto, si las encías están sanas, este riesgo se reduce considerablemente.

Recientemente, la Sociedad Española del Corazón (SEC) y la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), en colaboración con los laboratorios DENTAID, han elaborado un documento pionero en este ámbito, con consejos y recomendaciones muy prácticos, tanto para la población, como para cardiólogos y odontólogos. La evidente relación entre las enfermedades de las encías y las del corazón, hacen plantear nuevas estrategias de prevención y tratamiento en pacientes que padecen dichas patologías.

Por lo tanto, es nuestro papel, el de los profesionales, concienciar a la población para llevar unos hábitos de vida saludables, cuidar su salud bucal y mantener un control adecuado de su higiene. Porque no hay mejor tratamiento que la prevención, y si cuidamos nuestra boca, estamos cuidando nuestro corazón.