Cómo es ponerse un implante dental, paso a paso

Dos odontólogas atendiendo a un paciente en el sillón de una clínica dental moderna

La mayoría del miedo a ponerse un implante no viene del dolor. Viene de no saber qué va a pasar. Así que vamos a contarlo entero, fase por fase, con los tiempos reales y sin adornos.

En más de 35 años poniendo implantes en Almansa hemos escuchado la misma frase cientos de veces: «es que no sé muy bien en qué consiste». Y es normal. Se habla mucho del resultado y muy poco del camino.

Un implante dental es un tornillo de titanio que sustituye a la raíz del diente perdido. Sobre él se coloca después una corona, que es la parte que se ve. Pero entre esas dos cosas hay un proceso de varios meses que conviene conocer antes de decidir.

Las seis fases de un implante dental

Fase 1 · Primera visita

El diagnóstico

En la primera cita revisamos la boca completa, no solo el hueco. Interesa el estado de las encías, cómo muerdes y si hay otras piezas comprometidas, porque todo eso condiciona el plan.

Aquí hacemos el TAC 3D. Es la prueba clave: una radiografía normal es plana y solo enseña alto y ancho, mientras que el TAC reconstruye el hueso en volumen. Con él sabemos cuánto hueso hay realmente, de qué grosor, y exactamente por dónde pasan el nervio dentario y el seno maxilar.

Duración: entre 45 minutos y una hora. Sales con un diagnóstico y un presupuesto cerrado.

Fase 2 · Antes de la cirugía

La planificación

Esta fase no la ve el paciente, pero es donde se decide el resultado. Sobre el TAC planificamos la posición, la inclinación y el tamaño exacto de cada implante antes de tocar nada.

Cuando el caso lo requiere trabajamos con cirugía guiada: a partir de esa planificación se fabrica una férula quirúrgica que se apoya sobre tus propios dientes y marca el punto exacto de entrada. La cirugía se vuelve más precisa, más corta y bastante menos invasiva.

Si en esta fase vemos que falta hueso, es el momento de plantear un injerto. Lo hablamos aquí, nunca sobre la marcha.

Dos profesionales revisando una radiografía dental en un monitor junto al sillón
La planificación se hace sobre la imagen, antes de la cirugía. Es la fase que el paciente no ve y la que más condiciona el resultado.
Fase 3 · El día señalado

La cirugía

Es la parte que más preocupa y casi siempre la que menos problema da. Se hace con anestesia local, la misma que para un empaste. Estás despierto, no notas dolor, y sí puedes notar presión o vibración: son sensaciones raras, pero no molestas.

Colocar un implante unitario lleva habitualmente entre 30 y 60 minutos. Se abre la encía, se prepara el lecho en el hueso, se enrosca el implante y se sutura. En casos de varios implantes el tiempo sube, pero la mecánica es la misma.

Te vas caminando a casa. No necesitas que nadie te recoja salvo que hayamos acordado sedación.

Equipo odontológico realizando un procedimiento quirúrgico a un paciente con anestesia local
La colocación de un implante unitario suele durar entre 30 y 60 minutos, con anestesia local.
Fase 4 · Primeros días

El postoperatorio

Seamos claros: hay molestias. Lo que no suele haber es dolor intenso, y se controla bien con el antiinflamatorio que te pautamos.

  • Días 1 y 2: es cuando más se inflama. Frío en la zona, a ratos, y cabeza algo elevada al dormir.
  • Primera semana: dieta blanda y templada. Nada de fumar.
  • Entre los días 7 y 10: retirada de puntos. Visita rápida.

La mayoría de pacientes se reincorpora a su trabajo al día siguiente si no es un trabajo de esfuerzo físico.

Sobre el tabaco, que no es un consejo genérico: los estudios más recientes sitúan el riesgo de perder un implante ya en función en torno al doble en fumadores frente a no fumadores, y la frecuencia de infección alrededor del implante hasta cuatro veces mayor. La razón es que el tabaco reduce el riego sanguíneo de la encía y altera la cicatrización. Si hay un momento para dejarlo, o al menos para hacer una pausa seria, es este.

Fase 5 · La espera

La osteointegración

Esta es la fase larga y la que peor se entiende, porque aparentemente no pasa nada. Pero es justo lo contrario: el hueso está creciendo alrededor del titanio hasta fusionarse con él. Ese proceso se llama osteointegración y es lo que convierte al implante en algo tan firme como una raíz natural.

Los plazos habituales son de unos 3 a 4 meses en la mandíbula y de hasta 6 meses en el maxilar superior. La diferencia está en el hueso: el de la mandíbula es más denso y compacto, y el del maxilar más poroso.

Durante ese periodo no vas a estar sin dientes. Si el implante está en zona visible se coloca un provisional para que hagas vida completamente normal.

Fase 6 · El final

La corona definitiva

Cuando el implante ya está integrado, tomamos los registros con escáner intraoral. Es digital: nada de pastas ni de cubetas en la boca.

Con esos datos se fabrica tu corona a medida. Trabajamos sobre todo con zirconio, que no lleva metal y por tanto no deja la línea gris en la encía que delataba a las coronas antiguas. Se ajusta el color al de tus dientes vecinos y se atornilla o cementa sobre el implante.

Ese día sales con el caso terminado.

Entonces, ¿cuánto dura todo?

Depende del caso, pero este es el esquema habitual de un implante sin complicaciones:

FaseTiempo¿Cuántas visitas?
Diagnóstico y TAC 3D1 hora1
Cirugía30–60 min1
Retirada de puntos15 min1
Osteointegración3–6 meses1 revisión
Escaneado y corona2–3 semanas2

¿Y no se puede ir más rápido? A veces sí. Existe la carga inmediata, que consiste en colocar el implante y un provisional en la misma sesión, y la evidencia acumulada en los últimos años respalda protocolos más cortos cuando las condiciones acompañan. La clave está en la estabilidad primaria: lo firme que queda el implante en el momento de colocarlo. Si esa estabilidad es alta y el hueso es de buena calidad, se puede acortar. Si no, forzarlo compromete el resultado. Es una decisión que solo se puede tomar con el TAC delante y midiendo en el propio acto quirúrgico.

¿Y si me dicen que no tengo hueso?

Es de lo que más nos preguntan, y casi nunca es un no definitivo. Cuando falta hueso existen salidas: injertos, regeneración ósea, implantes de menor longitud o angulaciones distintas planificadas sobre el TAC.

En nuestra galería de antes y después puedes ver casos de partida complicada, como una periodontitis avanzada rehabilitada con 12 implantes, o una rehabilitación completa con 10 implantes y coronas de zirconio en ambas arcadas.

Después: los implantes también se cuidan

Odontólogo explicando la técnica de cepillado a un paciente con un modelo dental
La higiene diaria y las revisiones periódicas son los dos factores que más pesan en la supervivencia de un implante a largo plazo.

Un implante no se caria, pero la encía y el hueso que lo rodean sí se pueden inflamar e infectar. Se llama periimplantitis y es la principal causa de fracaso tardío de los implantes dentales.

Lo relevante es que los dos factores de riesgo que más pesan son también los más controlables: la higiene deficiente y el no acudir a las revisiones de mantenimiento. A eso se suman el tabaco y los antecedentes de enfermedad periodontal, que es la razón por la que en pacientes con historial de periodontitis el seguimiento tiene que ser más estrecho.

Dicho de otro modo: la parte del éxito que depende de nosotros termina el día que colocamos la corona. La que depende de ti dura el resto de la vida del implante, y no tiene ningún misterio — cepillado, limpieza entre los dientes y revisión periódica. Con eso, un implante bien colocado y bien mantenido puede durar décadas.

¿Te estás planteando un implante?

Ven a que valoremos tu caso. Primera visita sin compromiso, en Almansa y en Ayora.

Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye a un diagnóstico profesional. Los tiempos y fases descritos son los habituales, pero cada caso requiere una valoración individual. Última revisión: septiembre de 2026. Más información en nuestra página de implantes dentales.